domingo, 20 de abril de 2014

ENCLAUSTRAMIENTO DE DOCENTES DE LA UTIC: PROYECTO DE INNOVACIÓN CURRICULAR

ENCLAUSTRAMIENTO DE DOCENTES DE LA UTIC:
PROYECTO DE INNOVACIÓN CURRICULAR

I. Enclaustramiento
La Universidad Tecnológica Intercontinental (UTIC) a través de la Vicerrectoría Académica y Decanatos convocó el día 3 de abril el primer claustro de docentes de la regional central. ¿Qué significa claustro de docentes? El sustantivo claustro proviene del latín (claustrum), cuyo infinitivo es claudere, el cual significa cerrar. Claustro entonces denota literalmente hablando un recinto clausurado. Un recinto, en el cual no es posible la permanencia de personas extrañas a los miembros del claustro. De aquí que la expresión claustro viene acuñada en el ámbito religioso. En este sentido se escucha mencionar frases como estas: “Aquella es una monja o un monje de clausura”. Esta frase connota justamente, que las personas, con vocación a la vida contemplativa, viven enclaustradas o se hallan dentro de un claustro, es decir dentro de un lugar, en el cual solamente pueden estar los miembros escogidos.

El enclaustramiento de docentes, que llevó a cabo la UTIC, consistió en un encerramiento momentáneo de docentes y directivos de la misma Institución. De parte de la Institución estuvieron presentes el Rector, los Vicerrectores, Decanos, Directores de Carreras y Directores de Sedes de la zona central de la Universidad. 

A la convocatoria respondieron más de 200 docentes. Si bien es cierto, que no pudieron asitir todos los docentes, sin embargo esta cantidad es muy significativa.  

II. Apertura oficial del acto
La apertura de este enclaustramiento de docentes estuvo a cargo del Prof. Dr. Hugo Ferreira González, Rector de la Universidad, quien en su nutrida alocución dio una breve reseña de los avances más significativos de la UTIC. Manifestó que la Universidad a pesar de su reciente creación es pujante y prestigiosa. La Institución como Educación Superior está entre la mejor posicionada en ámbito académico a nivel nacional. Remarcó algunos logros importantes en estos últimos tiempos:

II.1. La UTIC apuesta por la calidad educativa. Si bien es cierto que la calidad es un concepto ideal, porque en realidad no existe en ningún lugar la calidad educativa en cuanto tal, sin embargo lo que existe es pertinente de la educación, el que incluye la eficiencia, eficacia, dentro de un contexto educativo concreto. Además esa calidad educativa se relaciona estrechamente con el permanente mejoramiento de los currícula. Muestra del compromiso con la calidad educativa es circunscripción de algunas carreras de Universidad a la Evaluación Externa promovida por la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (ANEAES). La carrera de Enfermería está en el proceso Autoevaluación, la carrera de Derecho está habilitada en dos Sedes y otras sedes que están aguardando las visitas de los pares evaluadores. La Carrera de Contabilidad y la carrera de Análisis de Sistema están en proceso de Autoevaluación.

II. 2. La UTIC fue invitada a participar de una competencia de Juicios Orales con énfasis en Derechos Humanos, la cual fue organizada por la Corte Suprema de Justicia mediante la Dirección de Derechos Humanos y el Centro de Estudios Judiciales. Participaron de esta competencia ocho Universidades de todo el Paraguay. Los alumnos de Derecho de la UTIC lograron el premier puesto en el rol del Ministerio Público y los alumnos de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción y Uninorte quedaron en el segundo puesto.
Hoy día este equipo de alumnos se está preparando para viajar a Washington, Estados Unidos, para participar en la “moot Court”, propiciada por la American University.

II. 3. La UTIC obtuvo un reconocimiento especial por la Organización Panamericana de Salud (OPS) a través de la Dirección de Proyecto Joven Paraguay. Este reconocimiento es por el trabajo, que viene realizando la Universidad en el marco de prevención de drogadicción. El Proyecto Joven Paraguay promueve acciones concretas de prevención de drogadicción. Trabaja de manera coordinada con los colegios públicos, puesto que tiene un convenio firmado con el Ministerio de Educación y Cultrura (MEC). Este reconocimiento estimula a la Universidad a extender más todavía su radio de acción y le exige establecer estrategias para prevenir, por ejemplo, el embarazo precoz, los accidentes de tránsitos etc.

II. 4. La UTIC es una de las pocas Universidades que invierte sus ingresos en la mejora continua de su infraestructura edilicia. Actualmente tiene 14 sedes propias y tres que están en proceso de construcción. Estas sedes cuentan con las comodidades necesarias para propiciar la Educación Superior. De este modo la Institución retribuye a la comunidad educativa sus ingresos. En este sentido la UTIC no sólo destina sus ingresos en la infraestructura edilicia, sino también se preocupa y se ocupa de la pertinencia y eficacia de los currícula de las carreras que se ofrecen en de la Universidad. La preocupación por la calidad educativa es justamente la que nos convoca en este enclaustramiento. El motivo principal, que nos reúne en esta ocasión, es el Proyecto de Innovación Curricular.

III. Plan de Desarrollo de la carrera
El tema, Desarrollo de la carrera, estuvo a cargo de la Lic. Elva Rojas, Directora de Autoevaluación de la UTIC, quien de modo conciso, claro, y acabado compartió con los presentes la significación e importancia del mismo. El Plan de la Carrera, decía ella, no es otra cosa que un Plan Estratégico dentro de la Carrera. Y enfatizó que dentro de este Plan de la carrera se enmarca no sólo el Proyecto de Innovación Curricular, sino también el Plan Operativo Anual y otros elementos.

Ella hurgó de modo sucinto en el sentido profundo de la innovación y abordó el tema desde una perspectiva radical. Innovar significa reconstruir todo de nuevo. “Iniciar prácticamente de cero”. De hecho éste es un sentido radical de la expresión innovación, la innovación es un término emergente y, además, polisémica[1], por lo tanto, exige siempre determinar bajo que sentido abordar el término. Pues el propósito del Proyecto de Innovación Curricular, que estamos impulsando en la Universidad busca introducir elementos nuevos en la malla curricular existente, esto significa que la malla sufrirá modificaciones sustanciales, las cuales caracterizaran a una especie de innovación de producto y de proceso, según los conceptos del economista autro-estadounidense, Joseph Alois Schumpeter.

IV. Estructura del Proyecto de Innovación Curricular
El Prof. Julio Cardozo presentó la estructura del Proyecto de Innovación Curricular y, a la vez, el Plan de Trabajo propuesta y consensuada entre la Vicerrectoría Académica y los directivos de la Universidad. El esquema del Proyecto de Innovación Curricular está divido en dos partes: La primera consiste en la estructura del Diseño Curricular propiamente dicha de la carrera y la segunda parte en la estructura del Programa de Estudios. El diseño curricular está encabezado por los Marcos Legales de la educación, por la Filosofía Institucional, el Modelo Pedagógico, las Dimensiones Sustantivas de la Universidad… La segunda, sin embargo, contiene la estructura de los módulos, es decir ahí se encuentra plasmadas los elementos básicos y constitutivos del programa formativo de las carreras.  

V. Fundamentos filosóficos de la Universidad
El autor de esta breve reseña compartió con los docentes los Fundamentos Filosóficos de la Universidad y algunos elementos sobresalientes de innovación, que se está proponiendo dentro del Proyecto de Innovación Curricular. En el Proyecto Educativo Institucional (PEI) está plasmado el fundamento filosófico de la Universidad Tecnológica Intercontinental, pues la filosofía institucional es fundamental, puesto que esa garantiza el fin o la meta, que persigue la Universidad en su quehacer formativo y educativo. Esa filosofía proporciona no sólo las orientaciones para la Institución, sino, sobre todo, intenta determinar en  las praxis los ideales, que se vislumbran en ella como una centella en el horizonte. La Universidad asume en su filosofía la concepción cristiano-humanista del hombre. Ésta está avalada, a parte de la enseñanza bíblica, en autores como por ejemplo: Agustín de Hipona, Santo Tomás de Aquino, Pico de la Mirándola, Erasmus de Rotterdam, Jaques Maritin etc.

V. 1. Dignidad del hombre
En la enseñanza bíblica el hombre ocupa un lugar central dentro de la creación. Después de Dios él es el amo de la creación. El hombre es un ser absolutamente sui generis, viene considerado como una criatura excepcional. Leemos en el salmo 8, en el cual el salmista se pregunta: “¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él,  el ser humano, para darle poder? 6. Lo hiciste poco inferior a los ángeles, lo coronaste de gloria y dignidad, 7le diste el mando sobre las obras de tus manos, todo lo sometiste bajo sus pies”[2]. Estas expresiones delatan las características singulares, que posee el hombre ante su creador, es decir ante Dios. Éste dotó de inteligencia, capacidad y voluntad al hombre para dominar y transformar la creación, por consecuencia, crear cultura.

Hacemos ahora un salto en el tiempo y nos ubicamos en el corazón del renacimiento con vista a hacer notar, que esa visión bíblica del hombre está impregnada en la cultura del mundo occidental; pues para ello proponemos una frase de Giovanni Pico Della Mirandola[3], filósofo del siglo XV, quien legara a la jerga cultural los nobles pensamientos humanistas de sus coterráneos florentinos.

Oh Adán, no te he dado ni un lugar determinado, ni un aspecto propio, […] Te he puesto en el centro del mundo para que más cómodamente observes cuanto en él existe. No te he hecho ni celeste ni terreno, ni mortal ni inmortal, con el fin de que tú, como árbitro y soberano artífice de ti mismo, te informases y plasmases en la obra que prefirieses. Podrás degenerar en los seres inferiores que son las bestias, podrás regenerarte, según tu ánimo, en las realidades superiores que son divinas[4].
           
            Pico Della Mirandola valora al hombre casi con la misma magnitud del salmista. En estos textos encontramos sintéticamente la visión antropológica del humanismo: dignidad, grandeza, libertad, proyección, trascendencia, señoría ante las creaturas etc.   

La filosofía humanista ubica al hombre en el centro de toda acción. Alrededor del hombre gira todo lo existente. El hombre es co-creador; porque su condición se impone sobre los demás seres existentes en la tierra. Esta posición enfatiza la cosmovisión antropocéntrica del hombre.

El humanismo no sólo defiende la posición antropocéntrica, sino también todo lo que implica esa, vale decir conlleva un reconocimiento de la dignidad como una realidad incuestionable del hombre. ¿Qué significa dignidad? La dignidad de una persona está enraizada en su propio ser. La dignidad es el valor que posee cada persona desde su misma concepción, es decir desde el origen formativo en el seno de su madre. Él adquiere a partir de aquí su condición de respetabilidad. La persona es un ser respetable por el solo hecho de existir. El hombre lleva en sí una reputación, una magnificencia y un valor sin igual.

V. 2. La Libertad y Proyección del hombre
El humanismo concibe al hombre con capacidades insondables. Esa capacidad singular emerge de la libertad. Ésta es inherente a la misma dignidad del hombre. Él es un ser libre. ¿En qué consiste la libertad del hombre? Defendemos la concepción de la libertad como la capacidad, que posee el hombre, para escoger entre una cosa y otra. A partir de esa elección él crea las condiciones de posibilidades básicas para la vida. La libertad es una dimensión esencial de cada persona y ella estimula optar por una vida más confortable; vale decir, sin la libertad no existe perspectiva, ni esperanza de felicidad. He aquí un ejemplo, San Agustín de Hipona, quien no sólo se pregunta sobre la esencia de la libertad, sino, sobre todo, trata de comprender el origen mismo del mal, que hace padecer al hombre. ¿Dónde radica el mal del hombre?

Yo me esforzaba cuanto podía para entender lo que había oído decir, esto es, que el libre albedrío de nuestra volunta era la causa del mal que obrábamos, y la rectitud de vuestro juicio la causa del mal que padecíamos [..]. Me levantaba algún poco hacia vuestra luz al saber yo con tanta certeza que tenía mi voluntad propia, como estaba cierto de que tenía vida. Así cuando quería o no quería algo, estaba ciertísimo de que yo mismo, y no otro, era el que quería o no quería aquello; y ya casi conocía que estaba allí la causa y principio de mi pecado[5].

Para San Agustín el mal no es una entidad tal como enseña el maniqueísmo, sino ese está enraizado en la voluntad del hombre. San Agustín descubre, que la libertad de la voluntad es la raíz del mal. De este modo él rechaza totalmente la doctrina maniquea. Esta doctrina enseña que la fuente de la bondad es Dios, y la fuente del mal es otro dios. San Agustín no concuerda con los maniqueos y afirma que el mal no existe como entidad, o sea no existe en cuanto tal; sin embargo el mal se manifiesta a través de las acciones del hombre. Él señala que el mal está estrechamente asociado con el libre arbitrio o sea con la libertad de la voluntad. Esto significa que la libertad de elección, vale decir cuando uno elige emprender una acción producente al hombre, entonces opta por el bien. La voluntad, gracias a la libertad, escoge el bien. Por el contrario si esa libertad de elección impulsa una acción contraproducente tanto para la persona que acciona como para otras, entonces decidió por el mal. El mal entonces es la manifestación de una acción contraproducente, que el hombre realiza, la cual emerge de la libertad y esa viene determinada por la voluntad de cada persona. En otros términos el hombre desea y quiere…, pero no todo lo que él desea y quiere le es conveniente. Si el objeto de la elección de su voluntad le es beneficioso (físico, psíquico, espiritualmente), entonces esa elección es algo bueno; pero si sucede lo contrario, entonces esa elección es algo molo y va en detrimento a su a su persona, porque esa elección le hace sufrir. San Agustín nos enseña que la libertad es un elemento esencial del hombre. Es la que influye sobre la voluntad para que ésta se determine por un bien específico u otro.

Siguiendo con nuestra reflexión hacia la misma perspectiva, traemos a colación a otro eminente exponente de la filosofía y teología cristiano-humanistas, quien es Santo Tomás de Aquino. Este pensador asume básicamente el pensamiento de San Agustín acerca de la libertad. Él dice: “El hombre posee libre arbitrio; de lo contrario, serían inútiles los consejos, las exhortaciones, los preceptos, las prohibiciones, los premios y los castitos”[6]. Santo Tomas define el término “libre arbitrio” como: […] un acto, sin embargo, en el uso corriente llamamos libre albedrío a lo que es principio de este acto, es decir, aquello en virtud de lo cual el hombre juzga libremente”[7]. El “acto” expresa el aquí y ahora de la acción. El alcance del acto en sí, entonces se reduce en el momento y en el espacio de la acción concreta; sin embargo la base o fundamento de ese acto es el “principio de ese acto”, que es intrínseco, permanente e indeterminado. El principio es la causa del acto, el principio es la fuente del acto bueno o malo.   

Los pensadores existencialistas Martín Heidegger, Karl Jaspers, Gabril Marcel, Jean Paul Sartre y otros han valorado, sobre manera, dentro de sus filosofías la libertad.  

Heidegger, seguidor en este sentido de Jürgen Kierkegaard, señala respecto a la libertad como sigue:

El “ser ahí” es en cada caso su posibilidad, y no se limita a “tenerla” como una peculiaridad, a la manera de lo “ante los ojos”. Y por ser en cada caso el “ser ahí” esencialmente su posibilidad, puede este ente en su ser “elegirse” a sí mismo, ganarse, y también perderse, o no ganarse nunca, o sólo “parece ser” que se gana.  

Es necesario aclarar algunos conceptos para apreciar con cabalidad la postura Heideggeriana de la libertad. La expresión “ser ahí” equivale al termino alemán “Dasein”. Dasein es un sustantivo, que significa existencia; pero es un sustantivo que está compuesto de dos palabras: “Da”, por un lado, y “sein”, por otro lado. El primero es un adverbio de lugar: Ahí, aquí, acá. El segundo es un verbo en su carácter infinitivo, el cual se traduce al español como ser o estar. El “Dasein” o “Ser ahí”, así como viene aprehendido por Heidegger, se refiere únicamente a la existencia del hombre. El hombre es el único ser, a quien le va su propio ser. El hombre es posibilidad. Ésta es la condición, para que él escoja, elija y pueda ganarse o perderse a sí mismo. 

Sartre, seguidor de Heidegger, expresa que si hay algo, del cual el hombre no puede desentenderse, ese algo es su libertad, porque el hombre es libre por naturaleza.

Cuando declaro que la libertad a través de cada circunstancia concreta no puede tener otro fin que quererse a sí misma, si el hombre ha reconocido que establece valores, en el desamparo no puede querer sino una cosa, la libertad, como fundamento de todos los valores[8].

La libertad es inherente al hombre, por eso no puede querer otra cosa, más que la libertad. Para los existencialistas la libertad es la base de la proyección del hombre, ésta es la razón por la cual ellos afirman, que el hombre es un ser inacabado. El hombre es un continuo proyecto abierto, es, por excelencia, posibilidad. El hombre es el único animal, quien no posee barreras en su paso, salvo la muerte que corta totalmente su proyección. En este sentido nos dice Sartre:

El hombre es el único que no sólo es tal como él se concibe, sino tal como él se quiere, y como él se concibe después de la existencia, como él se quiere después de este impulso hacia la existencia; el hombre no es otra cosa que lo que él se hace. Este es el primer principio del existencialismo[9].

El hombre es lo que él quiere llegar a ser. Éste es un principio abierto o indeterminado del hombre y se pone en contraposición a la visión cerrada o determinada del hombre, es decir a la visión cristiano-humanista del hombre. La antropología cristiano-humanista aboga la precedencia de la esencia sobre la existencia; mientras que la antropología existencialista-humanista defiende la postura de la precedencia de la existencia sobre la esencia. Según la primera postura, pues el hombre ya existió esencialmente en la mente de Dios, quien ya le tuvo dentro de su proyecto desde siempre o sea ad eternum. Luego ese hombre se determina existencialmente en una persona concreta, o sea existe como Juan, Pedro, Manuel etc. Según la segunda postura, el hombre primeramente se encuentra en el mundo, porque él es un-ser-en-el-mundo (in-der-Welt-sein), se halla arrojado en el mundo, es decir a la existencia, desde la cual se proyecta y se construye.

La proyección es la estructura existenciaria del ser del libre espacio del fáctico “poder ser”. Y en cuanto yecto, es el “ser ahí” yecto en la forma de ser del proyectar. El proyectar no tiene nada que ver con un conducirse relativamente a un plan concebido con arreglo al cual organizaría su ser el “ser ahí”, sino que éste, en cuanto tal, se ha proyectado en cada caso ya, y mientras es, es proyectante[10].

La proyección forma parte de la estructura del hombre y necesariamente de proyectarse. La proyección del hombre se funda en su condición de arrojado, o estar yecto (Geworfen). El hombre, según Heidegger, es un ser arrojado en el mundo y desde ahí se pone de pie y escoge su rumbo, se proyecto. Este proyectarse se refiere, por un lado, así como lo interpreta Sartre, a la cotidiana construcción del hombre.

El hombre es ante todo un proyecto que se vive subjetivamente, en lugar de ser un musgo, una podredumbre o una coliflor; nada existe previamente a este proyecto; nada hay en el cielo inteligible, y el hombre será ante todo lo que haya proyectado ser[11].

 Pero, por otro lado, ese proyectarse, así como lo entiende sustancialmente Heidegger, es un avanzar constante hacia la muerte. De ahí el hombre es concebido por Heidegger como el ser-para-la-muerte (zum-Tode-sein).

La concepción existencialista abre la posibilidad de la formación continúa del hombre. Si éste tiene la capacidad de autorealizarse permanentemente, entonces también posee la oportunidad de autoformarse y autoeducarse hasta su muerte. Concebir al hombre desde esta perspectiva significa apostar por la educabilidad efectiva del ser humano.

V. 3. Sociabilidad del hombre
El PEI de UTIC declara que el hombre es un ser social (AnqrwpoV ζωον πoλίτικoν estin)[12]. La socialidad y sociabilidad son realidades, que le van al hombre en su propio ser. El hombre no es una isla, pues no puede desarrollarse sólo; necesita del otro, necesita de los demás, con quienes él pueda estimular su vida interior y exterior. Él encuentra sentido a su existencia y se realiza a sí mismo siempre en referencia a los otros. Él construye lo que debe llegar a ser en compañía con los demás.

La concepción aristotélica del hombre viene re-asumida y re-valorada de cualquier modo u otro en las primeras décadas del siglo XX por Martín Buber[13] y luego por Emanuel Levinas. El primero analiza extensamente en su obra Yo y Tú el fenómeno de la comunicación interpersonal y el rol capital, que juega esa comunicación en la vida social del hombre.

La relación con el tú es una relación inmediata. Entre el yo y el tú no media ningún sistema conceptual, ninguna presciencia y ninguna fantasía; y la memoria misma se transforma, pues desde su aislamiento se precipita en la totalidad. Entre yo y tú no media ninguna finalidad, ningún deseo y ninguna antelación; y el anhelo mismo cambia puesto que pasa del sueño a la manifestación. Toda mediación es obstáculo. Sólo ahí donde es derrumbada toda mediación, pues entonces acontece el encuentro[14].

Martín Buber enfatiza la inmediatez en el trato con el otro. El tú es una persona, no un objeto. No existe ninguna mediación de comunicación entre un yo y un tú. Esta idea refuerza la condición no sólo de semejanza, que se constituye entre un yo y un tú, sino también de igualdad. En esta perspectiva el yo tiene vetado desde su misma constitución todo tipo de dominio, agresión, imposición, explotación etc., sobre el tú y viceversa. El yo debe cultivar por doquier la inmediatez de relacionamiento, esto significa, que él debe buscar establecer una relación espontánea, armónica, amigable y viceversa.   

Emanuel Levinas, seguidor en este sentido de Martín Buber, es otro filósofo que explotó la necesidad inexorable de reconocer al otro. En sintonía con Martín Buber expresa como sigue: “La alteridad del Otro no depende de una cualidad que lo distinguiría del yo, porque una distinción de esta naturaleza implicaría precisamente entre nosotros esta comunidad de género que anula ya la alteridad”[15]. El otro es igual que yo y viceversa y juntos se construye una sociedad compartida pacifica y armoniosamente, puesto que no se instiga la superioridad de uno u otro.

El otro me interpela necesariamente de manera explícita o implícitamente. El otro es el tú, que se impone al yo, y viceversa. El otro ni siquiera tiene la necesidad de hacer un gesto, de proferir palabras, para requerir mi reacción, pues su presencia sin más me reclama reacción, la cual puede ser positiva o negativa, de aceptación o rechazo…

El Otro permanece infinitamente trascendente, infinitamente extranjero, pero su rostro, en el que se produce su epifanía y que me llama, rompe con el mundo que puede sernos común y cuyas virtualidades se inscriben en nuestra naturaleza y que desarrollamos también por nuestra existencia[16].

            El rostro es la epifanía patente de un yo a un tú. Epifanía significa manifestación. La persona tiene un rostro, que expresa una identidad y una condición de existir totalmente diferente del modo de existir de un objeto, de una planta o de un perro. El otro se me presenta como una persona, quien me recuerda inmediatamente su condición humana, su ineluctable valor, o sea su dignidad. Ese rostro exige de parte del yo un reconocimiento en toda la esfera de las relaciones; es decir el rostro del otro es mi jefe, mi compañero de trabajo, mi amigo, mi empleado, mi esposo, mi esposa, mis hijos... El otro es el extranjero, el mendigo, el indígena, el pobre, el indigente[17].

            VI. El hombre como fin
Nosotros escuchamos con frecuencia la palabra maquiavelica, la cual, sin saber incluso exactamente el contenido del término, nos suena como algo diabólico. Ese adjetivo corresponde al nombre Maquieavelo[18]. Éste escribió una obra titulada, el Príncipe, en la cual él alude la subordinación de los medios a los fines, dicho en otros términos, “Los fines justifican los medios”[19]. Esta frase muy corta, pero que lamentablemente expresa con cabalidad la penosa realidad de las frecuentes acciones del hombre. Esta corta frase enseña: No importa los medios que se utilicen para alcanzar el fin. Si una persona se propusiese construir una bonita casa, pero sus ingresos económicos no le permitirían edificar esa casa, entonces él podría utilizar cualquier medio posible como ser: el robo, el asalto e incluso el asesinato con tal de alcanzar su fin, -construir la casa-. Esta postura, si bien es cierto, no está legalizada, sin embargo corriente y tácitamente está constituida como una ley. Ésta está en la base de la corrupción. Esta misma visión, pero con una base antropológica diferente, planteó Thomas Hobbes en su obra el Leviatán. En la primera parte de esta obra trata sobre la naturaleza del hombre y, según este pensador, pues el hombre por naturaleza es egoísta. Por naturaleza el yo busca aniquilar al otro. El otro se presenta siempre como una amenaza al bienestar, a los espacios, a los intereses del yo. De ahí se comprende su famosa definición del hombre: Homo homini lupus est; esto significa que el “hombre es un lobo para el hombre”.        

Ante la posición a Nicolás Maquiavelo y a Thomas Hobbes surgió una contrapropuesta radical de parte de Emanuel Kant. Este pensador alemán defiende la idea de considerar siempre al hombre como fin y nunca como medio.

Que, en el orden de los fines, el hombre (y con él todo ser racional) es fin en sí mismo, es decir, no puede nunca ser utilizado sólo como medio por alguien (ni aún por Dios), sin al mismo tiempo ser fin, que, por tanto, la humanidad, en nuestra persona, tiene que sernos sagrada, es cosa que sigue ahora de suyo, porque el hombre es el sujeto de la ley moral, por consiguiente, también de lo que es en sí santo, de lo que permite llamar santo a todo lo que esté de acero con ello[20].

En estos se reducen la postura filosófica, que impulsa la UTIC y bajo la luz de estos valores pretende orientar toda su actividad pedagógica. 

El claustro docente culminó con el saludo del Decano de cada Facultad. Esta ceremonia académica, enclaustramiento docente, transmitió a los docentes presentes solidez, fortaleza, seriedad, institucionalidad y una gran capacidad de trabajo en equipo.

  Apreciado lector: ¿Cuál es su concepción del hombre? ¿Qué significa para usted la dignidad del hombre? ¿Crees que somos realmente libres? ¿Tomamos comúnmente al hombre como fin o, más bien, le tomamos como medio?
           

Referencias bibliografías

1. Aristóteles. Político. Lib. I. En Obras Completas. Ed. Aguilar. 1966.
2. Buber. M. Yo y Tú. Colección Sprit. 2º ed. Madrid. 1995.
3. De Hechano Basalduda. J. et altri Historia de la filosofía. En Curso de Orientación Universitaria. Ed. Ministerio de Educación y Cultura. Madrid.1996.
4. Heidegger. M. El Ser y el Tiempo. Ed. FCE. 1998.
5. Kant. E. Crítica de la Razón Pura. Ed. Sígueme. 1994.
6. Levinas. E. Totalidad e Infinito. Ed. Sígueme. 1999.
7. Sartre. J. P. El Existencialismo es un Humanismo. Edhasa. Barcelona. 1999
8. Santo Tomás de Aquíno. Suma Teológica. III (2). BAC. Madrid. 1959.
9. San Agustín. Las Confesiones. Editorial EDAF. Madrid. 1972.




[1] Cfr. Montiel. A. Innovación Curricular. En http://abelardomontiel.blogspot.com.ar/
[2] Biblia Latinoamericana. Editorial Verbo Divino. Madrid. 1994.
[3] Es importante mencionar, que estos grandes autores nacieron, vivieron y murieron en la Toscana, territorio italiano, donde refloreció la cultura griega-romana. El renacer de la literatura (Dante Alighieri, Petrarca, Boccacio), del arte (Leonardo da Vinci, Rafael Sanzio, Miguel Ángel etc), la arquitectura (Filippo Brunelleschi, la filosofía (Lorenzo de Medici, Picco de la Mirandola, Nicolás Maquiavelo, Marsilio Ficino etc.,  es considerado como la época renacentista. El renacimiento como reflorecimiento de la cultura clásica colocó al hombre en el centro de toda su actividad.
[4] “Non ti ho assegnatto, o Adamo, nè una sede precisa né una aspetto particolare né una funzione especiale, []Ti ho posto al centro dell’universo affinché di lì tu scorga più agevolmente tutto ciò che nell’universo esiste. Non ti ho fatto né celeste né terreno, né mortale né immortale, affinché ti foggi da te estesso la forma che preferiste, come un libero e nobile modellatore e foggiatore di te stesso. Potrai degenerare verso gli esseri inferiori, i bruti, o rigenerarti verso i superiori, i divini, a tuo esclusivo giudizio”. Della Mirandola. De Hominis Dignitate. Pp 8-9. 
[5] San Agustín. Las Confesiones. Libro. VII. Cap. III. 5.
[6] 1q.83 a.1.
[7] 1q.83 a.2.
[8] Sartre. J. P. El Existencialismo es un Humanismo. Pp 76-77.
[9] Ídem. P. 31.
[10] Heidegger. M. El Ser y el Tiempo. 163. 
[11] Sartre. J. P. El Existencialismo es un Humanismo. P. 32.
[12] Aristóteles. Político. Lib. I.
[13] Martín Buber es un filósofo Judio-austro-israelí, quien escribió una obra titulada “Ich und Du” o sea Yo y Tú en el año 1923, unos años después del término de la primera guerra mundial.
[14] Buber. M. Yo y Tú. P 13. “Die Beziehung zum Du ist unmittelbar. Zwischen Ich und Du steht kiene Begrifflichkeit, kein Vorwissen und keine Phantasie; und das Gedächtnis selber verwandelt sich, da es aus der Einzelung in die Ganzheit stürzt. Zwischen Ich und Du steht kein Zweck, keine Gier und keine Vorweghahme; und die Sehnsucht selber verwandelt sich, da sie aus dem Traum in di Erscheinung stürzt. Alles Mittel ist Hindernis. Nur wo alles Mittel zerfallen ist, geschieht die Begegnung“. Buber. M. Ich und Du. Verlag Lambert, 10. Auflage, 1979.
[15] Levinas, E. Totalidad e Infinito. P.207.
[16] Ídem. P. 208.
[17] Cfr. Montiel. A. Ética II. Formación del Carácter Moral. En http://abelardomontiel.blogspot.com/.
[18] Nicolas Maquiavelo fue un filósofo italiano, quien vivió entre el año 1469 y 1527 en la región Toscana.
[19] La expresión maquiavelismo, justamente se deriva de la siguiente idea: “la subordinación de los medios a los fines”.  De Hechano Basalduda. J. et altri. Historia de la filosofía. En Curso de Orientación Universitaria. P. 305.
[20] Kant. E. Crítica de la Razón Práctica. P. 162. 

miércoles, 5 de marzo de 2014

UTIC OTORGARÁ DOCTORADO HONORIS CAUSA A LUIS SZARÁN

La Universidad Tecnológica Intercontinental (UTIC), el Maestro Luis Szarán y el Observatorio de Responsabilidad Social para America Latina y el Caribe (ORSALC) de la UNESCO

En el último Congreso Internacional de Educación Superior: Por una Universidad Socialmente Responsable celebrado en la Habana-Cuba- desde el 10 hasta el 14 de febrero del corriente año asistieron delegados de más de 42 países. Si bien es cierto que la Educación Superior del Paraguay no estuvo masivamente presente como Venezuela, México, Brasil etc., sin embargo en ese Congreso ella fue representada por el Ing. Pedro González, Rector de la Universidad Nacional, por una profesora de la Universidad Católica, que fue invitada por el ORSALC, y por la UTIC, la que efectivamente envío expresamente un delegado para tan relevante evento para el cosmos universitatis (mundo de las universidades); pero a pesar de su tímido numero de representantes, pues Paraguay estuvo digna y excelentemente representado en ese gran Congreso. La cultura paraguaya de cualquier modo u otro produjo su eco en el principal salón de eventos del Palacio de las Convenciones de la Habana. Ahí la Nación paraguaya estaba erguida y gallardamente representada en la persona del ilustre y eminente Maestro Luis Szarán.

El Palacio de las Convenciones no es un rascacielos, sino su dimensión se desplaza de forma horizontal. Desde la planta baja se ingresa en él a través de dos espaciosas escaleras. El lunes, 11 de febrero, ingresé por primera vez a ese palacio y grata fue mi sorpresa, que justamente cuando terminé de subir el último peldaño de la escalera divisé en frente mío el stand del ORSALC. Ahí estaban el Dr. Grimaldo, el Dr. Vallaeys y sus colaboradores. Inmediatamente me enseñaron sus banners, que eran tres. Pero ¿Qué querían enseñarme en esos banners? Pues no puede ser otra que la insignia de la Universidad Tecnológica Intercontinental (UTIC). El ORSALC agrupa varias universidades en América Latina y la UTIC es una de las Universidades amigas y socias del ORSALC. Como mencioné un poco más arriba eran tres banners, que expusieron en el Stand, y en los tres estaba estampado el logotipo de la UTIC. Cada banner contenía insignias de unos 20 ó quizá 30 Universidades, no más. ¡Ahí estaba la UTIC! Entonces inmediatamente me surgieron algunas interrogaciones: ¿Cuántas Universidades existen en América Latina? ¿Por qué no estuvieron insignias de otras Universidades? ¿Por qué el ORSALC se dignó tener presente a la UTIC? Lógicamente habrá explicaciones y razones para tal consideración. Independientemente de esas posibles razones una cosa es clara: la UTIC como Institución de Educación Superior no sólo está logrando elevar su prestigio entre sus pares en el Paraguay, sino también está obteniendo renombre y reconocimiento a nivel internacional. Una de las pruebas de eso es la impronta de la insignia de UTIC en los banners de un organismo tan loable como la UNESCO. El ORSALC como entidad dependiente de la UNESCO se ocupa básicamente en fomentar la responsabilidad social tanto universitaria como territorial. La Responsabilidad Social de las Universitarias son temas emergentes y, a su vez, urgentes para la Academía. La UTIC, en la persona de su magnífico Rector, percibió con mucha rapidez la gran importancia que tiene y seguirá teniendo el tema de la Responsabilidad Social Universitaria y Territorial en el proceso de concienciación acerca de los impactos medioambientales y sociales. Tal tema afecta indefectiblemente a todas las entidades. La UTIC fue la única Universidad del Paraguay, que recibió desde el 2012 formación en el ámbito de la Responsabilidad Social Universitaria y Territorial, la cual fue impartida por la ORSALC, y por el Instituto de Educación Superior para América Latina y el Caribe (IESALC) y la UNESCO a través de la plataforma virtual COLUMBUS.

Luego me enseñaron un armazón de vidriera, en el cual estaba expuesto unos artículos tejidos con la peculiar técnica del ÑANDUTI y unos CDS de las producciones musicales más recientes del Maestro Luis Szarán. Y además de esto el Dr. Vallaeys llevaba puesto una camisa de ao po´i. Esta situación produjo en mí un estado de ánimo muy agradable.

En ese mismo stand, pero al día siguiente, me encontré con el Maestro Luis Szarán. Tenía un rostro jubiloso, el cual manifestaba una satisfacción interior profunda. Él no pudo contener la presión de su alegría, entonces compartió conmigo la gran noticia, como la calificó él mismo; porque según me dio a entender esa alegría era causada por una noticia, que le dieron horas antes, la cual tenía relación, tal vez, con el mayor de los premios y el mejor reconocimiento a su gestión en cuanto emprendedor social, que hasta el momento le hayan otorgado. Él fue invitado por el ORSALC en ese 9º Congreso Internacional de Educación Superior con el fin de reconocerle su intensa labor dentro del ámbito de la Responsabilidad Social. El movimiento Sonidos de la Tierra es un hecho patente de compromiso social a favor de los más pobres, de los más desafortunados, de los más desheredados. Sonidos de la Tierra determinan los nobles ideales y concretizan los valores más sublimes de humanización, y, por ende, de dignificación del hombre en cuanto tal. Este fue el motivo por el cual el ORSALC otorgó el reconocimiento de Ojo de Plata al Maestro Luis Szarán. Este es sustancialmente hablando el motivo por el cual el ORSALC otorgó el reconocimiento de Ojo de Plata al Maestro Luis Szarán. La UNESCO reconoció el incansable trabajo del Maestro Luis Szarán a través del ORSALC como el Mejor Proyecto (o mejor experiencia) de Responsabilidad Social en América Latina y el Caribe 2013. Este merecido reconocimiento obtuvo el Maestro el 14 de febrero en el Palacio de las Convenciones de la Habana, Cuba.

Luis Szarán es un compatriota, es un “paraguayo de pura cepa”, esto es un genuino paraguayo, un paraguayo que marca un hito en la historia cultural y social de Paraguay. Luis Szarán es un orgullo nacional, puesto que ha llegado a ser un hombre, cuyo nombre retumba no sólo a nivel nacional, sino a nivel Internacional. Luis Szarán es un magnánimo, puesto que no escatima esfuerzo e inteligencia para compartir su talento. No guardó para sí lo bello, que lleva dentro de sí, sino, más bien, tuvo la grandeza de espíritu para exteriorizar y expresar con su máximo esplendor la belleza mediante la ciencia, la música y la igualdad social, que pregona con sus actitudes, vale decir con su estilo de vida. 
   
Luis Szarán es un modelo, que debería inspirar a todo paraguayo, porque si algún problema de índole psicológico tiene el paraguayo es el de estima. El paraguayo es retraído, tímido en general para pretender cosas grandes, para luchar por causas nobles, para confiar en sus propias capacidades, para animarse por algo, que valga la pena; sin embargo, el paraguayo PUEDE…, él es capaz, él es ingenioso, él es creativo, él es inteligente. El problema del paraguayo es la baja autoestima. Falta afianzar su confianza en él mismo, falta autoconvencerse que efectivamente él es tan capaz como el mismo Maestro Luis Szarán y como otras eminentes personalidades paraguayas y extranjeras de cualquier parte del mundo. Luis Szarán a través de la música estimula y anima a niños y jóvenes a confiar en ellos mismos, a elevar su autoestima, a creer que pueden y a manifestar sin temor sus capacidades y habilidades, que tienen enterrados en ellos mismos. Luis Szarán nos ayuda a los paraguayos a mirar más allá de nuestra situación, a observar más allá de nuestro contexto, a dirigir nuestros esfuerzos hacia un horizonte determinado y, por consecuencia, a comprometernos más con cosas nobles y grandes, tal cual él nos va indicando la manera de alcanzarlas. Muchos niños y jóvenes son hoy día profesionales de la música y varios de ellos deleitan a los públicos desde el escenario del teatro municipal de Asunción o del bañado norte, así también desde prestigiosos escenarios internacionales. Estos niños y jóvenes actualmente no encuentran fronteras y límites a sus sueños y a sus ideales, porque superaron los obstáculos o impedimentos de índoles psicológicas, económicas, sociales, políticas, culturales etc., y porque explotaron sus potencialidades y están avanzando más allá de sus propias problemáticas.

La UTIC es una Institución de Educación Superior pujante e innovadora. Tiene sus ojos fijos en el horizonte, pero sus pies están bien cimentados en la tierra. En otros términos ella es una Universidad visionaria y, a la vez, realista, que no descuida la problemática de su entorno y no cesa de responder a la comunidad educativa con coherencia, con apertura, con firmeza y, sobre todo, con un continúo mejoramiento de su oferta educativa. La UTIC apuesta por la calidad educativa y, por ende, por el bienestar de los ciudadanos; por eso forma integra y profesionalmente al hombre, pues sólo así éste puede convertirse o transformarse en eficiente constructor de la sociedad.

La UTIC, en la persona de su magnífico Rector, ve reflejada en el Maestro Luis Szarán su proyección y, a su vez, su determinación educativas, por esta razón, decidió reconocer la benévola y noble labor del Maestro Luis Szarán a través del Doctorado Honoris Causa. El anhelo de la UTIC, que se plasma en su visión, por un lado, y su férrea voluntad educativa, la cual se expresa claramente en su misión, por otro lado, fueron obviamente evidentes también para el Maestro Luis Szarán, por eso éste aceptó y valoró la consideración de su trayectoria científica, cultural-artístico-musical, emprendedora y su acción de responsabilidad social mediante el Doctorado Honoris Causa. En el momento, que el Dr. Hugo Ferreira, Rector de la Universidad Tecnológica Intercontinental, propuso oficialmente la intención de otorgarle el Doctorado Honoris Causa; pues el Maestro había expresado, que él agradecía al Sr. Rector y que se sentía honrado en aceptar ese reconocimiento de parte de la UTIC, puesto que la UTIC es una Universidad seria y prestigiosa.  
   
El acto académico se llevará a cabo el día 22 de mayo del corriente año en el Hotel Excelsior. En este acto asistirán personalidades culturales de gran envergadura tanto a nivel nacional como internacional. Incluso aseguraron su participación personalidades y referentes importantes de la UNESCO.

Amigo lector: ¿Qué significa para usted la persona de Luis Szarán? ¿Cuál es la significación, que tiene Luis Szarán para el Paraguay? ¿Crees que se constituye Luis Száran un modelo de confianza en sí mismo, de patriota, de entrega, de servicio, de altruista para el paraguayo? ¿Qué significa para la UTIC, que el Maestro Luis Szarán haya aceptado el Doctorado Honoris Causa? ¿No es un orgullo para toda la comunidad educativa de la UTIC esa aceptación? 

Prof. Abelardo Montiel

Vicerrector Académico de la UTIC

jueves, 20 de febrero de 2014

CONCIENCIA Y RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LUIS SZARÁN

Conciencia y responsabilidad social de Luis Szarán

Ocuparse de sí no es, pues, una simple preparación momentánea para la vida,
es una forma de vida[1]. M. Foucault

Cuando hablamos de conciencia, nosotros nos encontramos ante un “algo” irreal, prácticamente ante una “nada”; puesto que la conciencia no es una realidad tangible y aprehensible concreta y empíricamente; sin embargo, eso no significa que ella sea una realidad inexistente, sino, por el contrario, con la conciencia o con esa “nada” estamos denominando un fenómeno sustancial del hombre. La conciencia, como bien indica su etimología, es aprehender o asir un conocimiento –una ciencia- en compañía de otro conocimiento. La conciencia es la que hace que el hombre vea en sí,  por sí y para sí con cierta claridad su situación, su contexto en relación con los demás y con las cosas. La conciencia en cuanto elemento antropológico se constituye como la capacidad introspectiva de una persona, vale decir, ella es la que le permite vida interior, ensimismamiento y autorreflexión. Es la que estimula a las personas a buscarse a sí mismo en aras de encontrar sentido y satisfacción a su estar-en-el-mundo (in-der-Welt-sein) como diría el gran filósofo alemán Martín Heidegger. La búsqueda, que siempre emprende el hombre, con el afán de encontrar sentido a su existencia emerge desde lo más hondo de su ser. Esto significa que el hombre se indaga a sí mismo por una necesidad inherente a él mismo y no puede no preguntarse, le es prohibido renunciar a su condición de buscador de sentido de su estar-en-el-mundo. La búsqueda de sentido a su estar-en-el-mundo le coloca inmediata y regularmente, esto significa siempre, en relación a sí mismo, a las demás personas y a las cosas, que le rodean. En consecuencias afirmamos que la conciencia es el don más preciado, ya que esa le permite ser lo que es, un animal racional -hombre-, que tiende hacia el BIEN.

            De esta breve reflexión sobre la conciencia obtenemos algunas consideraciones o razones, por las cuales una persona deba desarrollar desde su interioridad un cuidado especial por su entorno, esto es por su contexto o por las cosas, que le rodean. Pues en la medida que atiende su entorno mejora también su relación con los demás, vale decir con el otro ser humano concreto, quien le interpela constantemente en el transcurrir de su vida. Por último tanto el cuidado de su entorno como el cuidado de su relación con los demás desembocan en el cuidado de sí mismo. Si bien es cierto, que el hombre es el único animal, que en la medida que amenaza y atenta contra su entorno y contra los demás, él mismo se amenaza su permanencia en el mundo, puesto que atenta contra sí; es decir se revierten en contra de sí y ahí se siente íntegramente amenazado y atentado. En la medida que el hombre destruye su entorno y deteriora su relación interpersonal, tanto más también aproxima su posibilidad de destrucción. Éste es el dilema, que el hombre debe de resolver. La resolución de este dilema requiere no sólo una inteligencia y sabiduría, sino, sobre todo, una férrea fuerza de voluntad y un gran sentimiento filantrópico.


            El Maestro Luis Szarán, paraguayo de pura cepa y una de las grandes personalidades, que la historia humana conoció, es una persona con ingenio y sabiduría suficiente para comprender la progresiva amenaza sentida hoy día por el hombre en el planeta. Luis Szarán es simplemente una eminencia, cuya reputación resplandece no sólo en el campo artístico, científico, sino también en su incesante y ferviente compromiso social. El nombre de Luis Szarán viene considerado desde décadas atrás como el director de Orquesta Sinfónica más representativo del territorio paraguayo. Actualmente, sin duda alguna, podemos afirmar que él es el DIRECTOR de Orquesta más sobresaliente, que cobijara la nación paraguaya en toda su historia y, su vez, el primero de América Latina, que haya recibido la Medalla Vivaldi, y uno de los cinco que ha recibido esa misma medalla a nivel mundial. Este reconocimiento como otros tantos de magno valor en el ámbito artístico hace, hoy día, popular al Maestro Luis Szarán a nivel mundial. Tiene en este campo reconocimiento, por citar algunos países como ser de Alemania, Francia, Inglaterra, Italia, Brasil etc.

Luis Szarán siente pasión no sólo por la música, sino también por el saber y en este sentido él hace honor al gran filósofo griego Aristóteles, quien  decía: “El hombre por naturaleza tiene el deseo de saber”[2]. El Maestro Luis Szarán es una persona, que escudriña el conocimiento en aras de desvelar no solo los grandes valores, que habitan en el ser humano, sino también traer a la luz la verdad, que duerme complacida en el interior del hombre, a través de conocimiento fundante y, por ende, con rigor científico. Es un apasionado investigador, que acrisoló los tesoros culturales y musicales de nuestro legado histórico no sólo a través de publicaciones de libros, sino también mediante un extraordinario Diccionario de Léxico Artístico-Musical del Paraguay. Vale destacar, que el Maestro Luis Szarán obtuvo por sus resultados científicos reconocimientos reconocimiento de gran valía, como por ejemplo, Caballero Oficial de la República de Italia y Orbis Guaraniticus de la UNESCO etc. Los impactos artístico-científicos del Maestro Luis Szarán traspasan las fronteras nacionales y son conocidos y valorados transcontinentalmente.

Otro hecho extraordinario, por el cual resuena mundialmente el nombre de Luis Szarán, es su conciencia y responsabilidad social. Él es el mentor, promotor, coordinador y animador del movimiento musical Sonidos de la Tierra. A través de este emprendimiento él logró, que en el más recóndito lugar de la república del Paraguay haya niños y jóvenes, quienes han descubierto sus dotes artístico-musicales.

El nombre Sonidos la Tierra es tan paradójico como emblemático. Es paradójico porque de hecho la tierra ordinariamente no produce ningún sonido, sin embargo la tierra paraguaya, que mantiene sobre sí al hombre paraguayo, es tan buena para sembrar y cultivar la semilla del arte, de la cultura, del saber, de los valores, de los principios éticos etc. Luis Szarán ha mostrado, que la tierra paraguaya no sólo es apta y fértil para cultivar, esto es sembrar, las semillas mencionadas, sino también esa tierra puede hacer germinar y hacer crecer esas semillas. ¿¡Cuántos artistas están haciendo crecer este movimiento!? Actualmente Sonidos de la Tierra cuenta con “más de 100 agrupaciones musicales creadas en 12 años de actividad, llegando a 174 comunidades de todo el Paraguay con 14.000 niños que forman parte del modelo y replicaciones del proyecto en Argentina, Brasil, Bolivia y Uruguay”[3].

Es emblemático porque el nombre del Maestro Luis Szarán es identificado con el movimiento Sonidos la Tierra y, éste es el símbolo artístico-cultural, el cual ya adquirió interés y valor nacional en el subconsciente colectivo de los paraguayos; pues este hecho constituye un emblema nacional al movimiento Sonidos de la Tierra y, por consecuencia, al Maestro Luis Szarán.

El lema del Maestro Luis Szarán versa así: “El joven que durante el día interpreta Mozart por la noche no romperá vidrieras”. Este  slogan de cualquier modo u otro refleja la conciencia y responsabilidad social del Maestro. La música, según su concepción no es propiedad de nadie, mucho menos de una élite social determinada, sino todo por el contrario, para él la música, más allá del encantamiento órfico, que ella produce en el alma humana, cumple un rol social determinante. La música es un medio eficiente y eficaz para incluir socialmente a los excluidos, de reivindicar el derecho y la justicia de los más oprimidos y desheredados, o sea la dignidad del hombre en cuanto tal. La esencia de la dignidad no es otra cosa, que la estima o el amor propio, que se introduce o siembra en el corazón de cada hombre. A continuación traigo a colación como ilustración sólo algunos ejemplos, pues hoy día forman parte del movimiento Sonidos de la Tierra jóvenes de Tacuatí, municipio de San Pedro; Jorge Moreno, presidiario de la cárcel de Tacumbú. A esto agrego, que Luis Szarán inspiró e impulsó la orquesta de instrumentos reciclados de Laguna Cateura, del bañado sur. Estos y muchos otros ejemplos nos manifiestan, que el movimiento Sonidos de la Tierra es el prototipo estructurado y sistemático bien patente de la conciencia y responsabilidad social.

Luis Szarán posee y exterioriza satisfactoriamente su compromiso con su contexto, pues trata mejorar por doquier su entorno a través de la música, y, por ende, el de todos los paraguayos. El cuidado del medioambiente es el cuidado por el otro, o sea es el cuidado por la humanidad. Este cuidado surge sobre todo de personas, que se cuidan a sí mismas, que se estiman así mismas. ¡Este es filantropía, “amigo del hombre”! ¡Esto es humanismo! ¡Esto es tomar como misión la responsabilidad de mejorar la condición de vida de los habitantes! Por estas razones y otras el pasado viernes 14 de febrero  a las 11 de la mañana del corriente año en el Palacios de las Convenciones de la Habana, Cuba, el Observatorio de Responsabilidad Social de la UNESCO, encabezado por el Dr. Huberto Grimaldo, otorgó al Maestro Luís Szarán el reconocimiento Ojo de plata por su conciencia y responsabilidad social. Este magno acto fue muy emotivo, pues el autor de este artículo da testimonio de ese hecho, porque compartió con el Maestro ese trascendente momento.

¿Es el emprendedurismo una capacidad que se va cultivando y desarrollando en el curso de la vida o, más bien, es una cualidad innata, que cada persona posee y puede desarrollar? ¿Podemos los paraguayos rebasar las barreras del egoísmo y explotar la potencia del altruismo, de la filantropía, de la paz, la igualdad? ¿Podemos impulsar pequeñas acciones a favor de  nuestro entorno social y ambiental?  
Prof. Abelardo Montiel
Vicerrector de la Universidad Tecnológica Intercontinental (UTIC)




[1] Foucault, M. Estética, ética y hermenéutica. Paídos. Barcelona. 1999. p. 278.
[2] panteς  anqrwpoi tou eidenai oregontai jusiV. Cfr. Aristóteles. Metafísica. Libro I. Credos. Madrid. 1998.  

[3] Este es un dato proveído por el mismo Maestro Szarán, porque el autor de este artículo ha tenido la oportunidad de consultar con el Maestro sobre algunas cuestiones, contenidas en este texto.  

domingo, 16 de febrero de 2014

9° Congreso Internacional de Educación Superior -La Habana, Cuba

Martes 11/02/14
Saludos Cordiales desde la Habana –Cuba- a los amigos y compañeros de trabajos de Universidad Tecnológica Intercontinental.
El evento académico denominado 9º Congreso Internacional de Educación Superior, que lleva como slogan Por una Universidad socialmente responsable, es muy significativo para el mundo académico. Vale destacar que este congreso fue organizado por el Ministerio de Educación Superior y las Universidades cubanas. Participan en él más de 2700 delegados, provenientes de 42 países: Latinoamericanos, del Caribe, algunos de África, Europea y Asiática. También marcan presencia representantes de la Unión Europea y otras autoridades académicas de gran importancia en la región, como por ejemplo, el presidente de la Asociación de Consejo de Rectores de América Latina y el Caribe (ALC).
El acto inaugural del congreso se realizó en el majestuoso teatro Carlos Marx, el cual tiene la capacidad de cobijar a 3000 personas. Ahí, esta vez, se hacían ecos las voces no de actores, sino de académicos, quienes con palabras vehementes y fervorosas compartían ilusiones y esperanzas sobre la educación en el contexto mundial de la Educación Superior. El énfasis de los discursos recaía obviamente sobre la dimensión de la responsabilidad social de la Educación Superior. En  la apertura del acto hablaron tres personas: La delegada de la Unión Europea, el Presidente de Rectores de América Latina y el Caribe (ALC) y el Ministro de Educación Superior de Cuba.
El tema de los discursos se centraban sobre un eje bien preciso: La responsabilidad social de la Universidad, que abarca un abanico de temas, que a continuación comentamos algunos: La calidad educativa e la formación integral de los jóvenes, la formación ética, la promoción de la justicia, la misión de la Universidad: la Docencia, la Investigación y la Extensión Universitaria; la igualdad de oportunidades para el acceso a la Educación Superior y el problema del medio ambiente.
 La formación, que la Educación Superior, brinda a los jóvenes deben ser de calidad; puesto que cuanto mejor se les forme, pues mejores ciudadanos serán. La formación de calidad no debe centrarse solamente en la calidad formativa profesional, sino, sobre todo, en la formación integral. Los jóvenes necesitan formarse en todas las dimensiones de la vida, porque esa formación integral no sólo les ayudaran a ser buenos profesionales, sino también buenos padres de familias, personas con principios morales y éticos, por ende, buenos ciudadanos. Esa formación integral debe contemplar dentro de su programa la formación en una “conciencia social”, es decir que sean sensibles a la problemática de su entorno. De este modo los jóvenes podrán asumir su historia, la historia de su nación y de ahí trazar metas hacia un horizonte diferente, es decir marcar un futuro diferente, un futuro menos salvaje, sino más amigable y sustentable. Los jóvenes tienen la misión de hurgar en el legado histórico de sus naciones y de la región para conocer, asumir y fomentar aquellos hitos sobresalientes en pro del bienestar del hombre. En este sentido los jóvenes no deben desentenderse de su legado histórico y contextual, sino por el contrario tratar de revertir los errores cometidos e instaurar nuevas praxis en beneficio de todos. Este ideal formativo se constituye para la Educación Superior y, por consecuencia, para los docentes un gran desafío. 
Los jóvenes de América Latina y el Caribe heredan una realidad o un “estado de cosas” sumamente complejos (este giro se traduce por “situación”, “contexto”, “circunstancia” etc). Pues este “estado de cosas” está caracterizado por la pobreza, desigualdad, explotación, injusticia… Si bien es cierto que los avances científicos y tecnológicos ayudaron muchísimos al mejoramiento de la calidad de vida de los hombres, sin embargo no debemos perder de vistas, que esos avances dejan profundas secuelas, que aún no se han superado como ser:
1. La desigualdad social. Ésta es un desafío imperante no sólo para los Gobiernos, sino también para las Universidades, que forman a los futuros gobernantes. La calidad de vida, lograda por la educación, las ciencias, las tecnologías, es todavía un manifiesto lujo para la mayoría de la población mundial. Los bienes que poseen cada país o región no son distribuidos equitativamente, sino unos pocos quedan con el gran porcentaje de los bienes y recursos, mientras la mayoría debe conformarse con pocos y, en ocasiones, con poquísimos. Esta situación segrega pobreza y miseria en todos los países Latino Americano y el Caribe, las cuales son las manifestaciones más fehacientes y patentes de la injusticia social. La Universidad tiene la obligación moral, que le impone la ética, formar a los jóvenes para revertir este “estado de cosas”; pues la misión de Educación Superior en este sentido es clara. Pero ¿Cuál es la misión de la Universidad? No puede ser otra cosa, más que estimular a los jóvenes a construir y gerenciar su propio conocimiento; fomentar la creatividad, la actitud crítica, la identidad, la profesionalidad, la autonomía, la formación ética y la conciencia social. En otras palabras desarrollar apropiada y coherentemente sus dimensiones sustantivas: Investigación, la Docencia y la Extensión. Solo de este modo la Universidad puede constituirse en una Universidad socialmente responsabilidad.
2. El acceso a la Educación Superior es todavía insuficiente. Si bien es cierto que la matriculación ha aumentado significativamente en la región de América Latina y el Caribe, sin embargo la cantidad de jóvenes que no pueden acceder a la Educación Superior sigue siendo mucho mayor. Existe todavía una desproporción significativa entre la cantidad de matriculados y los que no. Este problema no le atañe solamente a la Universidad, sino es un problema relacionado con la gestión y política gubernamental. El Estado de cualquier modo u otro debe fomentar e impulsar a los jóvenes para acceder a la Educación Superior mediante un sistema pertinente y adecuado, el cual podría ser a través de bolsas de estudios, becas, o algún tipo de financiación para beneficiar a mayor cantidad de jóvenes. Por su parte las instrucciones de Educación superior tienen también la obligación de facilitar a los jóvenes, menos afortunados, el acceso al sistema educativo. Las instituciones de Educación Superior tienen también la posibilidad de generar sistemas y gestionar ayuda y financiación para jóvenes, que poseen aptitudes para los estudios, pero no llegan a las Universidades por escasos recursos económicos.    
3. El deterioro medio ambiental, que es causado por la fuerza productiva del modelo económico neoliberal, es alarmante y cada vez más amenazante. Pues como se sabe, el principio, que anima a este modelo, es la destrucción salvaje de los recursos naturales y la contaminación ambiental. Las industrias son necesarias, pero sus praxis son destructoras. Hoy día existen contadas industrias, que intentan lograr una producción sustentable; esto significa  que las industrias producen bienes, pero sin dañar el medioambiente, es decir la casa del hombre. Pues dañar al medioambiente es un daño al hombre. El creciente deterioro medioambiental a través de las múltiples contaminaciones amenaza al planeta, por ende, atenta contra la vida del hombre sobre la tierra. La Educación Superior debe incorporar en todo su proceso sustantivo la disminución de los impactos negativos al medio ambiente.





miércoles, 25 de diciembre de 2013

FELIZ NAVIDAD

Navidad es un concepto que indica para la cultura occidental la conmemoración del nacimiento de Jesús de Nazaret. Si bien es cierto, que Jesús de Nazaret no nació el 25 de diciembre, sin embargo el aniversario se festeja en esta fecha. ¿Por qué? Cuando el cristianismo, esto es el catolicismo, fue reconocido oficialmente en el siglo IV como religión oficial del imperio romano, estando así la Iglesia católica cobró fuerza y poder. Gracias a este privilegió la Iglesia rápidamente sustituyó las festividades paganas en religiosas. En la antigüedad como ustedes sabrán el 25 de diciembre era el día más importante en todo el imperio romano, puesto que se festejaba al Deus sol invictus o el invencible dios de sol. Esta festividad guardaba relación con un fenómeno cosmológico, que cada año se repite. En el hemisferio norte, después del solsticio de invierno el día 25 de diciembre, el sol (o el día) vuelve a cobrar vigor sobre la noche; o sea el día crece y la noche va menguando. En el hemisferio sur sucede lo contrario, porque desde hoy mengua el día y crece la noche. Este proceso se dilatará hasta el 24 de junio y así sucesivamente…
            La Iglesia sustituyó la festividad del imperio romano con la del nacimiento de Jesús de Nazaret, que es el Cristo o salvador. El sol es la fuente de la claridad, es la luz que ilumina las tinieblas y Jesucristo alegóricamente hablando es la luz que ilumina el corazón de los hombres, es quien disipa la oscuridad de la mente del hombre.   
            Ahora bien más allá de las fechas, pues el acontecimiento, que se conmemora es algo insólito y desde todo punto de vista original. Los cristianos celebran el nacimiento del Niño-Dios o el Emmanuel. ¡Este es un gran milagro, puesto que es algo extraordinario! El Emmanuel o Dios con nosotros marca un hito en la historia humana, porque trajo consigo el evangelio (euaggelion), lo que no significa otra cosa más que la buena noticia. ¿Cuál es la buena noticia, que nos legó Jesús de Nazaret? Mensaje de paz, de esperanza y de amor (Cfr. Mt. 5, 1-11). Estos valores son esenciales para la vida del hombre y son correlativos con todos los otros valores, que sin los cuales el hombre no podría alcanzar una vida relativamente confortable. ¿Puede una persona gustar la paz, si no experimente mínimamente la libertad? ¿Puede una persona esperar efectivamente algo mejor, si ya no siente de cualquier modo u otro lo esperado en su vida? ¿Puede una persona alimentar la capacidad de amar, si tiene vivencia de injusticia y desigualdad? Esto significa que el hombre solamente despliega su condición de humanidad en un contexto o ambiente de libertad, de esperanza, de justicia, de igualdad y de amor. En síntesis el Evangelio de Jesús de Nazaret es el amor, porque en éste se condensa todos los valores. Con razón decía San Agustín de Hipona “ama y haz lo que quieras”. Quien ama jamás puede ser propiciador de disturbio, de codicia, de envidia, de soberbia, de explotación, de opresión, de tristeza, de dolor, de muerte etc; sino por el contrario instrumento de paz, de esperanza, de amor como recitaba San Francisco de Asís.
            La navidad es un momento o instante de introspección, de vida interior, de regocijo en aras de una profunda meditación sobre nuestra vida bajo la luz del AMOR. Dentro de esta perspectiva apreciados Directivos de la Universidad Tecnológica Intercontinental (UTIC) -Dr. Hugo Ferreira, Dra. Teresa Ramos de Ferreira, Lic. Daniel Ferreira, Vicerrectores, Decanos, Directores de Departamentos, Directores de Sedes, Funcionarios en general, Docentes y Alumnos- les deseo mis más sinceros augurios de paz, de esperanza y de amor. Así como el Emmanuel se encarnó en la naturaleza humana, podamos también nosotros tratar de encarnar en nuestras vidas cotidianas (familiares, laborales, sociales) la bondad, la responsabilidad, la libertad, la justicia, la igualdad. Esta actitud no sólo nos ayudará a mantener nuestros sueños e ideales en alto, sino, sobre todo, nos hará partícipe del proyecto revolucionario, inaugurado por Jesús de Nazaret. Estoy seguro, que de este modo contribuiremos más eficazmente con el crecimiento de nuestra gran familia, que es la UTIC, y fortaleceremos la esperanza de ver una sociedad paraguaya mejor, un país donde nuestros hijos y nietos puedan vivir mucho mejor que nosotros.

¡Feliz Navidad les desea!
Lic. Abelardo Montiel
Vicerrector Académico.